En el mercado de subastas de cartera, la información que reciben los compradores suele ser apenas la punta del iceberg: nombre, cédula, domicilio, monto de la deuda y el juzgado donde radica el proceso. Sin embargo, para un inversionista estratégico o una empresa de factoring, estos datos son insuficientes. Comprar con base en información básica es ignorar que el verdadero valor de la cartera reside en su exigibilidad jurídica. Si el proceso judicial está viciado, usted no está comprando un activo, sino un problema legal.

El Riesgo de la Información Básica en Subastas

La mayoría de los paquetes de cartera en subasta omiten el estado real del expediente. Esto abre la puerta a que el deudor desacredite el cobro mediante:

  • Nulidades por Indebida Notificación: Un proceso puede figurar como «activo», pero si el deudor no fue notificado bajo los estándares de ley, puede tumbar todo lo actuado, incluyendo embargos, devolviendo el caso a su etapa inicial.
  • Vicios en el Título Valor (Pagaré): Al recibir solo el dato del monto, el comprador desconoce si el pagaré físico tiene tachaduras o si fue llenado en contra de la Carta de Instrucciones. Un pagaré con fechas de vencimiento alteradas para evitar la prescripción es una «bomba de tiempo» jurídica.

¿Cómo pueden desacreditar sus esfuerzos de colección?

Si su empresa adquiere cartera sin una auditoría previa, el equipo jurídico del deudor tendrá el camino libre para atacar:

  1. La Literalidad del Título: Si hay errores en el llenado de fechas o montos que no coinciden con la realidad financiera, el título pierde su fuerza ejecutiva.
  2. La Cadena de Endosos: Si la trazabilidad desde el originador hasta la subasta no es perfecta, el cobro puede ser desestimado por falta de legitimación.
  3. El Abuso de Firma en Blanco: Sin verificar la carta de instrucciones, cualquier cobro puede ser tachado de abusivo si supera los límites pactados originalmente.

Recomendaciones para una Compra Segura

Para que la adquisición de cartera sea rentable, es imperativo realizar un Due Diligence que vaya más allá del Excel de la subasta:

  • Auditoría Forense del Expediente: Verificar que las notificaciones sean inatacables.
  • Revisión Física de Títulos: Validar firmas, sellos y ausencia de alteraciones.
  • Análisis de Prescripción: Confirmar que el derecho de cobro no haya caducado antes de la cesión.

En Factoring Abogados, transformamos la incertidumbre de las subastas en seguridad jurídica. Nos especializamos en detectar los puntos débiles que podrían desacreditar su recaudo, asegurando que su inversión esté protegida contra cualquier excepción legal.BLOG