En el mundo del factoring y la inversión en activos, las subastas de cartera judicializada parecen oportunidades de oro. Sin embargo, existe una trampa común: participar basándose únicamente en la información básica que entregan las entidades (nombre, cédula, monto y juzgado).

Comprar cartera con estos datos es como navegar a ciegas. Mientras usted ve un activo financiero, el deudor y su equipo jurídico están viendo una oportunidad para desacreditar su esfuerzo de colección usando los errores que usted no vio en la auditoría previa.

El «Punto Ciego» de las Subastas

La hoja de cálculo de una subasta no revela el estado real del expediente. Ese vacío de información es donde nacen los problemas legales que destruyen la rentabilidad. Cuando un deudor se entera de que su cartera ha sido vendida, utilizará estas 3 herramientas para frenar su recaudo:

1. La Nulidad por Notificación Defectuosa

Usted compra un proceso que figura como «activo» en el juzgado, pero ¿fue el deudor vinculado correctamente?

  • La estrategia del deudor: Si el deudor demuestra que no fue notificado en su dirección real o que hubo errores en el mensaje de datos, pedirá una nulidad procesal.
  • El impacto: Esto puede tumbar embargos ya logrados y devolver el proceso años atrás, dejando su inversión congelada.

2. El Ataque a la «Vida» del Pagaré

Al no revisar el título físico antes de la subasta, usted ignora si el pagaré es vulnerable. El deudor asesorado atacará:

  • El Abuso de Firma en Blanco: Si el pagaré se llenó sin respetar la Carta de Instrucciones (en fechas o montos), el deudor alegará que el título es nulo.
  • La Alteración de Vencimientos: Si se intentó «revivir» una deuda prescrita cambiando fechas, el deudor presentará una excepción de prescripción, y usted perderá el derecho de cobro de inmediato.

3. La Falta de Legitimación en la Causa

En las subastas, la cartera pasa por varias manos. Si la cadena de endosos no es perfecta o si la notificación de la cesión al deudor no se hizo bajo los requisitos de ley, el deudor simplemente dirá ante el juez: «Yo no le debo a esta empresa porque no reconozco el traspaso legal».

No compre un problema, compre un derecho sólido

La diferencia entre una compra exitosa y un inventario de pleitos perdidos es la Debida Diligencia. No se conforme con el Excel de la subasta; usted necesita una auditoría que valide:

  1. La integridad física y legal de los títulos valores.
  2. La validez de las actuaciones judiciales previas.
  3. La inexistencia de vicios que el deudor pueda explotar.

En Factoring Abogados, blindamos su inversión. Conocemos las tácticas que usan los deudores para desacreditar cobros y nos aseguramos de que, antes de que usted invierta un peso, el activo sea procesalmente inatacable.BLOG